viernes, 25 de junio de 2021

24 años

 


Va un pequeño pensamiento para mamá! El primero de este año. Uno pequeño pero amoroso que salió al lado de una enredadera. Desde entonces sólo siguen floreciendo. Y es que aunque hayan pasado 24 años desde que usted se nos fue de paseo pasan cosas pequeñas y muy mágicas cada día. Todos la recordamos hoy día de su cumpleaños y esta mañana en casa sonó Te quiero dijiste... con Libertad Lamarque. Si te quiero mucho, mucho, mucho, mucho. Tanto como entonces. Siempre hasta morir!

sábado, 24 de junio de 2017

Cuestiones de ratones

Ayer en la tarde Lucas, que tanto se parece a usted, y yo nos encontramos a este ratón temeroso entre un arbusto en una de sus ramas. Lucas ahuyentó al gato y yo sólo me acerqué cuidadosamente y tomé el ratón en mi mano. Lo cargué y lo dejé en un lugar donde me imaginé que el gato de la casa no podía llegar. El pequeño corazón del ratón palpitaba rápidamente y yo le miraba haciéndole entender que yo sólo quería ayudarle y salvarle de las garras del gato. Me he acordado entonces de su miedo a las ratones. De cómo unas monjas malvadas, que se encargaban de usted cuando era pequeña y vivía en un internado, le tiraban ratones a los pies para asustarle. Lograron tal vez sembrar el miedo por los ratones en usted pero no el odio ni el rencor. Madre, usted se volvió dulce a punta de durezas. Y hoy pienso que ese ratón vino para que usted y yo venciéramos su miedo juntas. Usted estaba ahí conmigo llevándolo a un lugar seguro, devolviéndole la vida y a la vez sanándola a usted de un miedo que la persiguió durante toda su vida. Madre, la quiero más por cada día que pasa y en mi corazón estará por siempre! Gracias por tanto amor y tanta dulzura, gracias por enseñarme a ver la importancia de las cosas cotidianas, casi invisibles. Nos vemos en la próxima flor de campo que me encuentre cuando salga a caminar. Nos vemos en los ojos de mi hijo o en el venado que se esconda en mi bosque al atardecer.

viernes, 24 de junio de 2016

Colibríes, escarabajos y mariposas


Recibí unas palabras de mi hermana para recordar a mi madre y sentí una alegría inmensa! Hoy cumple años Leonor y es día de San Juan aquí en Suecia. Deberían haberme puesto Juanita en vez de Leonor decía mi madre. Pero Leonor significa Dios es mi luz y así era para usted madre Dios fue y es su luz. Y para mí usted ha sido luz también. Por eso cuando mi hermana escribió que según la leyenda si un colibrí llega a visitar un jardín significa que el alma de una persona que amamos se encuentra bien. Hoy vinieron de visita algunas mariposas y un escarabajo porque aquí no hay colibríes. Espero que su alma esté bien. Desde aquí gotas amadas de lluvia en su cumpleaños y carretones y todo mi amor!
Aquí debajo dejo las notas que Stella mi hermana mandó para usted:
Siempre la llevamos muy dentro de nuestr corazón. Madre, le damos infinitas gracias a Dios por habernos concedido el privilegio de ser nuestra madre. Una de las lecciones más lindas que sumercé nos dio, fue el que cada acto de su vida fue un testimonio de amor multiplicado en todos y cada uno de nosotros. Finalmente, ..."cuenta una leyenda que cuando en un jardín aparece un colibrí, nos viene a contar que las almas de los que amamos están bien"

viernes, 21 de junio de 2013

Regalos de cumpleaños


Ya va a ser seis años y es que como si yo creyera que mi Druci fuera a timbrarme la puerta alguna vez. Si fuera así yo le daría un abrazo tan largo que duraría horas y horas. Y hablaríamos sin darnos cuenta si el día se convirtiera en noche y la noche en día como cuando ella y yo veíamos algunas series en la televisión y a pesar de que la noche se convertía en madrugada seguíamos una al lado de la otra en mi cuarto, viajando a través de las imágenes, llorando, abrazándonos y riéndonos tan cómplices como sólo ella y yo lo podíamos hacer. Si doña Druci llegara ahora en junio, saldríamos al bosque en busca de venados, recogeríamos violetas silvestres y nos quedaríamos en silencio oyendo cantar a las mirlas. Mis regalos de cumpleaños: un cielo despejado de junio en verano, un aguacero de tarde para oir trinar a los pájaros, una luna llena inmensa en el horizonte, una estrella pequeña que aún tiene luz, una nube que juega a las escondidas y como último regalo y para siempre: un sueño de estar despierta, aún dormida y poderla encontrar.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Mi madre niña

Hace cinco años que doña Druci partió para convertirse en la estrella que ella solía mirar silenciosamente en las madrugadas. A doña Druci le gustaba de vez en cuando contar como era la vida de ella cuando niña. Sobre todo nos contaba cuando le haciamos remilgos a la comida. Contaba ella que la imagen que se le venía a la memoria era la de una niña típica campesina del altiplano cundiboyacense. Una niña de rasgos indígenas, con sobrero y alpargatas muy gastadas. Una ruanita para protegerse del frío y unas manos hábiles para recoger las calabazas entre matorrales cuando el hambre en casa apremiaba. Doña Druci contaba que cuando las calabazas escaseaban y las alpargatas ya estaban completamente rotas, ella iba de casa en casa, descalza, pidiendo algo para comer. Eran tiempos duros. Por eso a doña Druci no le gustaban los remilgos. A ella le gustaban los balúes, las guatilas, los chontaduros o cachipayes, las chuguas y los cubios.


lunes, 25 de junio de 2012

Humildade

Gabi mandó unos poemas hermosos de Cora Coralina (poetisa brasileña). Aquí va uno de ellos que me hace recordar a doña Druci por aquello de estar agradecido de lo mucho poco o de lo poco mucho que uno puede tener.

Humildade

Senhor, fazei com que eu aceite
minha pobreza tal como sempre foi.

Que não sinta o que não tenho.
Não lamente o que podia ter
e se perdeu por caminhos errados
e nunca mais voltou.

Dai, Senhor, que minha humildade
seja como a chuva desejada
caindo mansa,
longa noite escura
numa terra sedenta
e num telhado velho.

Que eu possa agradecer a Vós,
minha cama estreita,
minhas coisinhas pobres,
minha casa de chão,
pedras e tábuas remontadas.

E ter sempre um feixe de lenha
debaixo do meu fogão de taipa,
e acender, eu mesma,
o fogo alegre da minha casa
na manhã de um novo dia que começa.

domingo, 24 de junio de 2012

Venados y otros bichos

Hoy es el veinticuatro y una doña Juanita estaría cumpliendo setenta y ocho años... Doña Druci amaba tanto los animales que debe tener el alma en algunos de ellos. Recuerdo que cuando ella estuvo de visita por aquí queríamos ver juntas un venado esquivo que nunca apareció. Ahora y justo para su cumpleaños apareció rondando nuestra casa un venado jovencito que estaba disfrutando de cuantas flores silvestres se le cruzaban por el camino. De vez en cuando se quedaba inmóvil y paraba las orejas como para adelantarse a cualquier peligro que lo pudiera amenazar. A veces parecía como si alzara la vista y nos mirara con unos ojos profundos, unos ojos negros como los de doña Druci y parecía como si nos dijera, estoy aquí de visita para celebrar con ustedes. Felíz cumpleaños mi Druci! Un venado precioso de las praderas de mi barrio sólo para usted.