lunes, 25 de junio de 2012

Humildade

Gabi mandó unos poemas hermosos de Cora Coralina (poetisa brasileña). Aquí va uno de ellos que me hace recordar a doña Druci por aquello de estar agradecido de lo mucho poco o de lo poco mucho que uno puede tener.

Humildade

Senhor, fazei com que eu aceite
minha pobreza tal como sempre foi.

Que não sinta o que não tenho.
Não lamente o que podia ter
e se perdeu por caminhos errados
e nunca mais voltou.

Dai, Senhor, que minha humildade
seja como a chuva desejada
caindo mansa,
longa noite escura
numa terra sedenta
e num telhado velho.

Que eu possa agradecer a Vós,
minha cama estreita,
minhas coisinhas pobres,
minha casa de chão,
pedras e tábuas remontadas.

E ter sempre um feixe de lenha
debaixo do meu fogão de taipa,
e acender, eu mesma,
o fogo alegre da minha casa
na manhã de um novo dia que começa.

1 comentario:

  1. Para mi linda familia quiero escribir unas palabras que nacen de lo mas profundo de mi corazón:

    Quiero darle inmensas gracias a Dios por habernos dado a una madre, a una abuelita, como mi madre. La señora Leito, o doña druci, como le deciamos cariñosamente, con su amor profundo e inmenso por todos nosotros, con su ternura, con su alegría,con algunas malas pulgitas a veces, con sus equivocaciones, dejó una huella imborrable en nuestros corazones.... y en los de otras personas con las que ella tuvo oportunidad de compartir.

    Su fé profunda en Dios,la transmitía en sus bendiciones para toda la familia. Sus oraciones siempre fueron y serán como murallas de protección para todos y cada uno de nosotros.

    Su admiración, por la vida , por la naturaleza, su sensibilidad por las cosas sencillas, pequeñas y tiernas ( una florecita diminuta, ó un minicolibrí) han sido y serán una linda herencia.

    Nuestra madre, amó profundamente la vida, amó entrañablemente a su familia. Cada día de su existencia nos compartía su alegría, su optimismo, pese a las situaciones difíciles.y adversas. En algunas ocasiones derramaba sus lágrimas, pero nunca desfallecía, siempre habían palabras de apoyo y aliento para quienes estuvimos cerca.

    Madrecita, si bien es cierto que ya no contamos con su presencia física, tenemos estos y muchos otros recuerdos hermosos, que son una huella imborrable en nuestros corazones.
    Con mucho cariño para cada uno de ustedes.

    Esteli

    ResponderBorrar